Comparte en:

Rompen lanzas, amenazan fraude y llenan plazas… por la CDMX

 
El Diablo
Acabaron las precampañas, pero continúa la promoción. En el cierre, los aspirantes por la Jefatura de Gobierno terminaron con acusaciones cruzadas.
 
En el 'cuarto de guerra' del PRI prácticamente sienten que ya cumplieron al alcanzar el techo máximo de intención de voto de ese partido en la Ciudad de México (19 por ciento).
 
El candidato Mikel Arriola sabe que está derrotado, pero confía que podría alcanzar más de un millón de votos, lo cual resulta improbable, pero es el compromiso que hicieron y por lo cual le soltaron recursos.
 
De cualquier forma, Arriola ya tiene un puesto asegurado en la Secretaría de Gobernación y el control del IMSS, su premio de consolación. Eso si gana el PRI la Presidencia.
 
La aspirante de Morena, Claudia Sheinbaum, comenzó muy bien, en la punta de las preferencias, con el empuje de Andrés Manuel López Obrador. Sin embargo, a cada discurso, su confianza bajó e incluso terminó por incluir en su narrativa la auto-anulación. 
 
Sheinbaum quedó a deber un cierre contundente de pre-campaña. En los últimos días, comenzó a esbozar la idea de que es difícil que Alejandra Barrales le gane a López Obrador en la Ciudad de México. Depositó su eventual triunfo en su dirigente.
 
También dijo que Barrales y la Coalición PRD-PAN y MC sólo ganará con fraude. Anticipó la descalificación al resultado. 
 
Barrales le contestó directo. Le pidió no descalificar con antelación y que le ganará en las urnas, sin trampas.... (lo que no dijo es que también trabajan en eso)
 
Pero la candidata del PRD no habló de las 'cargadas' desde los gobiernos del PRD. Barrales llegará a la contienda formal arropada de operadores políticos como pocas veces se ha visto.
 
De manera ‘coincidente’, el sábado, el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, encabezó un acto masivo en el Zócalo, estilo campaña, para basificar a 10 mil trabajadores. La plaza llena. 
 
Al otro día, este domingo, el dirigente del Sindicato Único de Trabajadores de la Ciudad de México, Juan Ayala, estuvo en el cierre de Barrales, junto con otros gremios, para tenderle una alfombra a la Jefatura de Gobierno. 
 
No es cosa menor, el sindicato capitalino tiene 110 mil trabajadores del sector central. También tuvo el apoyo del sindicato de bomberos, el polémico Ismael Figueroa.
 
Junto a eso, Barrales tiene a su disposición la operación política de jefes delegacionales y dirigentes de corrientes del PRD y PAN, incluso algunos impresentables.
 
Cuando se les nombra en conjunto se entiende su fuerza: Héctor Serrano, Jorge Romero, Leonel Luna, Mauricio Toledo, Víctor Hugo Lobo, Julio César Moreno, Dione Anguiano. Todos con recursos y gobiernos para actuar. Eso sin contar la cargada sindical y apoyo del mismo Jefe de Gobierno.
 
La contienda formal comienza el 31 de marzo y los pronósticos son reservados, pese a la ventaja de Morena…

Articulos recomendados